Mostrando entradas con la etiqueta espiritualidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta espiritualidad. Mostrar todas las entradas

viernes, 31 de julio de 2009

31 de julio, prácticas de la Asociación


San Ignacio de Loyola
Aniversario de la Fundación de la Asociación del Sagrado Corazón

Justamente por eso fue nombrado su patrono juntamente con San Luis Gonzaga.

Estas fiestas se celebraban de un modo solemne y naturalmente con sermón sobre las virtudes.
Como en este día tuvo lugar la fundación de la Asociación se decidió celebrar cada año el aniversario con una Asamblea extraordinaria, que comenzaba con la oración al santo.
Es típicamente ignaciano en las conferencias de este día: la obediencia, la modestia, la humildad, el método de oración, además de citar a los santos de la Compañía y aludir a la muy frecuente fórmula: “A mayor gloria de Dios”.

Los cargos de servicio jerárquico duraban un año y comenzaban a ser ejercidos este día.
A este día también están reservadas las admisiones a la Asociación, entre otros como por ejemplo el de la Asunción, la Navidad, la Presentación, la Inmaculada Concepción, el día de San Juan Evangelista (protector de la Sociedad), etc.

Para esta fecha se destaca de manera particular la práctica anual del retiro de tres días que las asociadas solían practicar para renovarse en el espíritu de fervor que debía ser el característico de esta Asociación. En este retiro se debía hacer una revisión del año, se debía dedicar especialmente a la meditación, al silencio y a las santas lecturas.
Positio
Ignacio, San Ignacio de Loyola

miércoles, 1 de julio de 2009

Sacramentos para la santidad

San Nizier, Lyon

Casi podríamos decir que antes de la salida de la Abadía de San Pedro, Claudina tenía sembradas en su corazón las semillas que la harían santa.
El día siguiente al de su nacimiento, jueves santo, fue bautizada en la Parroquia de San Nizier, un lugar especial en la vida de Santa Claudina que comenzaría con el sacramento que le abría la puerta al cielo, que la configuraba desde ese momento con el mismo Cristo, que la hacía miembro de la Iglesia.

Fue en la puerta de San Nizier que años más tarde, las niñas refugiadas en el dintel de su puerta, serían la excusa de la que Dios se valdría para hacerle ver su Voluntad sobre su vida. Es en San Nizier que Claudina le reza a esa imagen de Nuestra Señora de la Gracia, emplazada en la nave sur.
El mismo emplazamiento de St. Nizier está cargado de historia religiosa. Va unido al recuerdo de los cuarenta y ocho primeros mártires de Lyon y de las Gallas, martirizados en el año 177, al del mismo San Nizier, enterrado allí en 573.

Podríamos decir que su destino ya estaba señalado… pero eso es solo una mirada de fe sobre la historia de su vida.

Los años de su infancia al cuidado de las benedictinas de San Pedro nos hablan del cuidado en la educación de su fe, de su vida de oración y con el cuidado con que su religiosa tutora la habrá conducido a su primera Eucaristía y a su Confirmación. La primera historia de la Congregación, basada en los testimonios de los contemporáneos, nos dice además, que Claudina "en los últimos años de su vida recordaba todavía los consejos de su prudente educadora y hablaba de ella con gratitud y veneración".

Nuestra Señora de la Gracia, San Nizier

Sabemos simplemente que las religiosas de San Pedro tenían una gran devoción a los Sagrados Corazones de Jesús y de María y también a la Eucaristía, que cuidaban mucho el rezo de los salmos del Oficio. El corazón de Claudina quedó sin dudas marcado por todo eso.
Estamos seguros que cuando Claudina sale de la Abadía de San Pedro, en 1789, alrededor de 7años después que fue llevada por primera vez, el Señor ya la había preparado para lo que vendría: el perdón, la fortaleza, la valentía… y más tarde la misericordia, la fe profundizada cada día, la esperanza…

No se enfadaba nunca. Todos la amaban, especialmente por su bondad de corazón". Buena porque es muy querida; muy querida porque es muy buena. Familiarmente la llaman "la violeta", la humilde flor tan olorosa a la que se adivina antes de que se la vea.
Un santo no se improvisa, un santo se forma, se cuida, se piensa, se reza… Dios hace el resto.Claudina lo experimentó y hoy la Iglesia entera la venera.
Extractos de Documentos de Formación
Religiosas JM España

martes, 23 de junio de 2009

Lo que maduró su corazón


Claudina se dio cuenta de que, en su situación social, no podrían gestarse comunidades fraternas mientras los hombres no rechazaran todo aquello que permanentemente los separaba y los llevaba a enfrentarse. Este clima de sospecha, enemistad y desconfianza era consecuencia de la idolatría que intentaba reemplazar a Dios por realidades engañosas y efímeras como el poder, el honor y la venganza, realidades que casi imperceptiblemente se convertían en falsos dioses en aquella sociedad. El desconocimiento o desprecio general del verdadero Dios fue lo que hizo que Claudina se descubriera enviada para ser testigo del Dios que, por su bondad, se manifiesta creando comunidad. De aquí que tuviera un único deseo: comunicar ese entendimiento de Dios que le había sido revelado.

Claudina entendió que Dios es amor y gratuidad, y percibió que sólo encontrándose con este Dios el hombre podía hallar una fuerza mayor que la del egoísmo y la de la crueldad para liberarse de ellos y dar una nueva orientación a su vida. Es decir, Claudina captó que los hombres y las mujeres de su tiempo sólo serían capaces de desterrar el odio y el resentimiento en la medida en que escucharan la palabra del Dios de bondad en sus propias vidas, pues esta era la única forma de desenmascarar a los falsos dioses y abandonarlos.

Claudina contempló el Corazón de Jesús y el de María como los lugares en los que se historizó la bondad de Dios... mostraron esa bondad, siendo ellos mismos misericordiosos con todos. Y no por simple humanitarismo, sino como traducción de sus respectivas experiencias de Dios: Padre, Bondad, Perdón.
[1]

Claudina entendió que el perdón es lo que aniquila la espiral de violencia, es también lo que restaura y dignifica al ser humano en su verdad más honda: ser imagen de Dios. Asimismo, lo impulsa a dar otro rumbo a su vida: aquel que termina con el mecanismo de autodestrucción y de descomposición social.

Claudina, como Jesús, no dejó que la maldad y la violencia hicieran presa de su corazón, la experiencia de la bondad de Dios la mantuvo libre de caer en todo aquello que corrompe la vida humana, la propia y la de los demás. Las actitudes que Claudina adoptó a lo largo de su vida fueron una continua e insistente llamada a la conversión y a la reconciliación, pues ella sabía que Dios era generoso para perdonar.

Claudina mira a su alrededor y percibe lo mismo que puede ver cualquier otra persona, sin embargo, a partir de su experiencia de Dios ella va aprendiendo a contemplar la realidad con hondura, a escuchar en los hechos cotidianos la palabra del Dios-Bondad, y a descubrirlo actuando en los acontecimientos turbulentos del presente. Es así que en la palabra de la humanidad, de la historia y de los pueblos escuchaba Claudina la palabra de Dios.

Cabe mencionar que esta visión contemplativa de la realidad se caracterizaba, a veces, por la valentía de ver lo que los demás no querían ver, y en otras ocasiones se distinguía por la capacidad de acercarse a la realidad con agudeza, ofreciendo una interpretación nueva.
[2] Ambas formas de mirar y leer la realidad las encontramos en Claudina. Ella captó que ese Dios con el que se había encontrado no era ajeno a los acontecimientos históricos por los que atravesaban su país, su ciudad, su familia y ella misma. Por ello fue capaz de conmoverse y de mirar las miserias de su tiempo como algo que le concernía personalmente, porque Dios mismo se interesaba en ellas ya que le representaban una afrenta y desdecían su misericordia y justicia.

[1] Cf. Leonardo Boff, Testigos de Dios en el corazón del mundo, Publicaciones Claretianas, Madrid 1985, 93
[2] Cf. José Luis Sicre Diaz, Profetismo en Israel, Verbo Divino, Estella (Navarra) 1992, 107s.
Documentos de Trabajo
FIDELIDAD CREATIVA

El carisma de Jesús María leído para un nuevo milenio
[1]
[1] Extractos de: Vega Pasos, Lizbeth G.; Fidelidad creativa. El carisma de Jesús María leído para un nuevo milenio. Un acercamiento al carisma de Jesús María. México D.F. 2000

Queridos amigos,

Este lugar quiere ser un espacio para compartir los deseos de conocer un poco más a Claudine Thévenet,nuestra amiga querida, una santa para la Iglesia, una fundadora para su Congregación de Jesús María... acá van a poder encotrar detalles de su vida, curiosidades de su obra, y mucho de su espiritualidad. Gracias por visitar este rincón de Jesús María.

Sean bienvenidos siempre.